Cetara
Cetara

Abrazada por la montaña y el mar yace armónica Cetara, una auténtica villa pesquera donde los colores de la Costa Amalfitana laten con intensidad. Una línea divisoria entre utopía y realidad. Un auténtico pueblo de postal.

Detalles históricos

Fundada en el 879 por piratas sarracenos, Cetara participó en las actividades de la República Amalfitana durante los siglos X y XI, cerrando el triángulo comercial entre Italia, África y el Imperio Bizantino.

En la Edad Media, su territorio quedó dividido entre el principado lombardo de Salerno y el ducado romano-bizantino de Amalfi, recuperando su autonomía tras la liberación del segundo hijo del rey de Nápoles. Desgraciadamente, en 1534 los corsarios turcos saquearon la localidad.

Tras el nacimiento de la República Napolitana en 1799, Cetara lucho al lado de los británicos para derrotar al fuerte francés construido en aguas del Tirreno y así liberar la región de la supremacía de la capital.

Pero sin duda, la historia de este pequeño pueblo costero está unida al mar; de hecho, su nombre proviene del latín “cetaria”, que significa atún.

Considerados como los mejores pescadores del Tirreno, los cetareses centraron su actividad en la captura de meros, morenas, anchoas y sobre todo atunes, a través de antiguos métodos prerromanos que, a día de hoy, todavía siguen vigentes, y los cuales han erigido Cetara como una de las localidades pesqueras italianas más reconocidas por el sector.

Botes de pesca en el puerto de Cetara.

¿Qué ver en Cetara?

El municipio, de escasas dimensiones, nos permite disfrutar de todos sus rincones y encanto en una sola visita. Recorriendo sus callejuelas podremos admirar la pintoresca arquitectura de sus casas y descubrir algunos de los imprescindibles turísticos que ver en la Costa Amalfitana.

La Torre de Cetara es uno de ellos. Vestigio del pasado, esta construcción del periodo "agevín" data del año 1200. Erigida como bastión contra los corsarios sicilianos, el devenir de la historia la sometió a ampliaciones, modificaciones y desmantelaciones mientras pasaba de mano en mano; hasta que, en el 2011 se reabrió al público. Actualmente, la torre alberga el Museo Cívico de la localidad, acogiendo una exposición permanente del artista cetarés Manfredi Nicoletti y el Museo de la Pesca.

Centro histórico del pueblo de Cetara.

Todas las localidades amalfitanas gozan de un amplio patrimonio litúrgico. Prueba de ello, las decenas de iglesias y capillas que las presiden, y Cetara no es una excepción. Visitando el municipio podremos admirar la nave de la Iglesia de San Pedro Apóstol; el altar y la fachada de la Iglesia de Santa María de Constantinopla o el Convento de San Francisco, construido a finales del s. XIV.

Después de perdernos en su pasado, lo mejor es dejarnos cautivar por la belleza presente de su paisaje. El municipio, posee una escarpada orografía que lo ha obligado a concebir los cultivo a través de “macerines”, nombre con el que se conocen las terrazas construidas con muros de piedra seca que sostienen sus huertas, viñedos y sus famosos limoneros. Un paseo por los alrededores nos permitirá conocer cómo funciona este entorno mientras disfrutamos de unas de las mejores vistas de la bahía de Cetara y de su pequeño puerto.

Limones en su limonero.

Sintiendo Cetara

¿Dónde comer?

Aunque no es uno de los pueblos más visitados de la Costa Amalfitana, Cetara es sin duda una de las mejores localidades para descubrir la cultura gastronómica de la región. El legado de su estrecha unión con el mar y la tierra se da cita en cada uno de los productos locales que sus establecimientos y comercios brindan al viajero. Aquí sí que el sentir se abre camino a través del sabor de la “colatura di alici”, (salsa originaria de la región obtenida por la maduración de las anchoas en salazón, secadas al sol) del Dea Mangiona ristorante di pesce; el aroma los “sfusatos amalfitanos” (la antigua variedad de limones que se cultivan en la localidad) de los postres del Acquapazza; sin olvidarnos del atún en todas sus versiones, plato estrella en la Frittura del Golfo. Un espléndido recetario asentado en el arraigo y tradición.

Colatura de anchoas.

¿Cómo llegar?

Podemos llegar a Cetara a través de distintas opciones partiendo desde Salerno, ciudad portuaria situada al sureste de Nápoles e ideal para establecer nuestro campamento base realizar ruta por la Costa Amalfitana; aunque es posible visitar la localidad desde la misma capital o desde Sorrento.

En coche

La primera alternativa es desplazarnos a Cetara en coche disfrutando del paisaje y a nuestro ritmo. Aunque pueda resultar sugerente, recorrer los escasos doce kilómetros que separan el municipio de Salerno se convierte en toda una odisea. Transitar por la SS 163 se torna complicado debido a sus estrechas dimensiones y la densidad de tráfico que presenta; requiriendo cierta destreza y paciencia al volante. De todos modos, indicar a los valientes que para llevar a cabo su proeza deberán tomar esta carretera y no abandonarla hasta llegar a destino.

En autobús

La mejor opción es decantarnos por los servicios de Sita Bus. Esta compañía ofrece una línea costera con diversos trayectos que unen Salerno con las villas amalfitanas. En nuestro caso deberemos tomar el servicio que une la ciudad con Amalfi, el cual incluye parada en Cetara. Hay viajes cada media hora y hora, y los billetes pueden comprarse en estancos, quioscos, bares y a bordo del autobús. La tarifa varía en función del tiempo de trayecto y parte de un mínimo de 2 euros / 45 minutos. También existen billetes de un día (sin límite de subidas y bajadas) y de tres, con los que será posible visitar otras conocidas localidades como Vietri Sul Mare, Furore

En barco

Es quizás la alternativa más atractiva, pues nos permite disfrutar de todo el esplendor de una de las costas más codiciadas del mundo. Simplemente bastará con partir del puerto de Salerno, tomando alguno de los ferris, barcas o aqua taxis que brindan las compañías que ofrecen este servicio. Para nosotros las mejores opciones son las de la Cooperativa Sant’Andrea.

Costa de Cetara.

¿Dónde alojarse?

Pernoctar en Cetara merece mucho la pena, sobre todo si queremos disfrutar de la calma y sosiego que ofrece una de las villas más pequeñas de la Costa Amalfitana. Además, aunque los precios en plena temporada estival acostumbran a ser altos, aquí suelen ser más asequibles que los que podemos encontrar en otras localidades como Positano, Amalfi o Ravello. Sin duda una excelente opción para desconectar de la vorágine turística de la zona.

Una de las opciones más atractivas y rompedoras es la que nos ofrece Sopra il Limoneto. Ubicado entre la tranquilidad y el silencio y rodeado de terrazas colmadas de cítricos, este precioso alojamiento agroturístico nos permite sentir una conexión directa con la naturaleza y gozar de su exquisita gastronomía, elaborada a partir de los productos que se cultivan en la misma finca.

Si lo que queremos es abandonar nuestro rol de simples viajeros y convertirnos en verdaderos ciudadanos cetareses, aunque sea de manera temporal, lo mejor es optar por el Stella Maris House, un fantástico loft de cuarenta y cinco metros cuadrados con todo el equipamiento necesario para hacer de él nuestro hogar. Además, el apartamento cuenta con una estupenda terraza con vistas al mar.

Playa privada, restaurante con vistas panorámicas, decoración mediterránea… son algunos de los atractivos que el Hotel Cetus nos proporciona; pero la calidez y calidad humana de su personal son sus verdaderas cuatro estrellas.

Piscina de hotel rodeada de palmeras y hamacas.

Sin duda, nunca antes fue tan bello perderse en el mar, embriagarse de su esencia, percibir su salitre sobre la piel y dejarnos acariciar por su brisa. Así es como el viajero siente su abrazo, visitando Cetara y meciéndose en su regazo.

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