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Judería de Tortosa
Judería de Tortosa

Si las paredes y las callejuelas de Tortosa cobrasen vida, sin duda podrían escribir una colección infinita de relatos. Y es que esta ciudad a orillas del Ebro a sido el hogar de gran variedad de pueblos culturalmente muy distintos. Por sus calles se han paseado califas musulmanes, obispos católicos y, como no, judíos.

El actual barrio de "Remolins" aún conserva el entramado de callejuelas, la ubicación de las plazas y muchos nombres de calles de lo que, en un pasado ya lejano, fue la Judería de Tortosa. En este pequeño laberinto vamos a localizar varios paneles informativos que nos van a ubicar los lugares más emblemáticos y nos marcarán el camino para visitar, de forma rápida y amena, el "Call Jueu de Tortosa".

Una de las callejuelas de la Judería de Tortosa.

Una historia de convivencia y persecución

La primera presencia de judíos en Tortosa probablemente tuvo lugar cuando esta era Detrosa, ciudad perteneciente al imperio romano. Aún así, la lápida trilingüe del siglo VI expuesta en la Catedral de Tortosa es la primera evidencia palpable de judíos en la ciudad (cuenta con inscripciones en latín, griego y hebreo). También tuvieron presencia en la posterior Turtuxa, nombre que recibió Tortosa cuando formaba parte de Al-Andalus, durant los siglos VIII-XII.

La comunidad judía en Tortosa alcanzó su máximo esplendor en la Edad Media. En 1148, Ramón Berenguer IV el Santo, conde de Barcelona, Gerona, Osona y Cerdaña y príncipe de Aragón, cedió lo que antes habían sido unos astilleros fluviales árabes a la comunidad judía para que pudiesen establecerse formalmente en la ciudad. Este pequeño complejo de aproximadamente 60 casas recibe el nombre de Judería vieja o "Call Vell".

Posteriormente, durante el siglo XIII, una concesión de la Orden del Templo permitió la creación de un nuevo recinto, llamado Judería Nueva o "Call Nou", donde se ubican el portal de los judíos, las murallas y la torre de Célio.

Cristianos y judíos vivieron en armonía en Tortosa durante unos tres siglos pero el auge de los Reyes Católicos cambió el panorama pluricultural. La comunidad judía empezó a ser perseguida con una fuerte presión social y política, lo que se tradujo en una oleada de conversiones y migraciones. En 1391 el pueblo judio-tortosino sufrió una gran persecución, los que no fueron víctimas de la matanza quedaron recluidos en el Castillo de la Zuda, donde tuvieron permiso para resguardarse por orden real.

Pasados unos años, en 1413, se produjo la llamada Disputa de Tortosa, donde el papa Benedicto XIII instó a reflexionar sobre la llegada de Mesías. Tal acto concluyó que la religión judía no tenía sentido y muchos de los rabinos que participaron en ella renunciaron a su fe hasta que, en 1492, el judaísmo fue prohibido y los judíos desterrados, muchos de ellos a Italia.

Itinerario de visita por la Judería

La visita se inicia en la calle Jaume de Tió Noé, intersección con la calle Antoni Casanova (al lado de la plaza de la Inmaculada). A partir de aquí los paneles nos van a ir guiando durante todo el recorrido, entrando en la judería por la calle mayor de Remolins.

La Calle Mayor de Remolins, la calle principal del barrio judío de Tortosa.

Tomaremos la primera callejuela a la izquierda por la calle d'en Fortó, nos paseará brevemente por el barrio judío para volver a salir en la calle inicial. Unos metros más adelante, giraremos por a la derecha por la calle de Jerusalem y ya nos adentraremos en la Judería. En este punto descubriremos las posiciones donde en el pasado estuvieron ubicadas la Sinagoga y la carnicería.

Seguiremos nuestro recorrido volviendo a girar a la derecha por travesía de Jerusalem y, cuando no podamos seguir, a la izquierda (volveremos a estar en Calle mayor de Remolins). En este lugar estaba el antiguo horno judío y, mas adelante, la alfarería. Los carteles nos seguirán guiando e informando del emplazamiento de los puntos emblemáticos.

Cartel de la antigua carnicería judía en la Judería de Tortosa.

Al final de la calle mayor giraremos a la derecha por la travesía del Mur. En esta calle descubriremos la antigua Sinagoga o casa de Sant Jordi, el basamento de las murallas y la torre de Célio, a la que podremos acceder desde los jardines del Príncipe. Al llegar a esta torre volveremos a girar a la derecha, resiguiendo la plaza Menahem Ben Saruk (en homenaje al poeta y filólogo).

plaza Menahem Ben Saruk en la Judería de Tortosa.

Continuaremos por el Corredor del Call para llegar al portal de los judíos. Una vez allí, giraremos a la derecha por calle de Vandellòs para, en breve, tomar la icónica calle Vilanova. Podremos seguir por esta calle hasta el final y girar a la izquierda por calle mayor o girar antes por la calle de Gentildones. En este punto ya habremos acabado nuestra visita.

Antiguo punto de acceso para los judíos a la ciudad y a su cementerio.

Lugares destacados

  • Los paneles informativos: Nos van a ayudar a visualizar un poco el pasado y la localización de los puntos de interés.
  • Torre del Célio: Bonita torre ubicada en la plaza que forma parte de la muralla.
  • Portal de los Judíos: Punto de acceso a la ciudad que utilizaban los judíos y acceso al cementerio judío.
  • Pozo de la plaza de Figuereta.
  • Lápida trilingüe: Lápida del siglo VI escrita en latín, griego y hebreo.
Viejo pozo en la judería de Tortosa.

Ubicación

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