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Castillo de la Zuda
Castillo de la Zuda

En el techo de Tortosa, descansando señorialmente sobre la colina que emerge en el casco antiguo, destaca un edificio con diez siglos de historia en sus muros: El Castillo de la Zuda o de San Juan. Con sus 59 metros y su posición en el valle del Ebro, lo que antaño fue un punto de vigilancia de alto valor estratégico se ha convertido, hoy en día, en un mirador privilegiado sobre la ciudad.

Un poco de historia

Tortosa es bien conocida por su larga y rica historia. Civilizaciones e imperios se han pelado durante dos mil años por el control de la ciudad, ubicada en una posición ideal para los comunicaciones ya sean por tierra o fluviales.

El castillo de la Zuda en particular se atribuye a uno de estos imperios, el árabe, que reinó en la ciudad a partir del año 714. Aunque en el castillo se han encontrados vestigios de fortificaciones romanas e incluso íberas, fue el califa omeya de Córdoba, Abderramán III, el que construyó la fortaleza en el siglo X.

Cuando los cristianos conquistaron Tortosa en el 1148, las funciones del castillo cambiaron y se adaptaron: la construcción a sido un prisión, la sede del tribunal de justicia e incluso la residencia de Jaime I. Fue durante la época cristiana cuando, durante los siglos XVII y XVIII se hicieron mejoras defensivas sustanciales en la construcción, añadiendo uno de los mejores lugares que podemos visitar en Tortosa hoy en día, las avanzadas de San Juan. Estas reciben este nombre por ser anexos defensivos al castillo que nos ocupa, también llamado castillo de San Juan.

Como es sabido, la Guerra Civil Española dejó una importante huella en las Tierras del Ebro, una de estas secuelas fue la destrucción del Castillo de la Zuda. En 1972 el castillo fue reconstruido para albergar lo que es en la actualidad, un hotel de lujo.

Entrada al Castillo de la Zuda, actualmente un hotel.

El hotel

Como hemos comentado, hoy en día el castillo de la Zuda es un parador, un hotel de lujo. Este complejo de cuatro estrellas ha conseguido la simbiosis entre historia y confort, sabiendo mantener el valor arquitectónico del lugar pero dotándolo de todas aquellas comodidades que requiere un hotel de esta categoría.

Pero sin duda, aparte del carisma que el castillo desprende de por si solo, el mayor atractivo del hotel de la Zuda son sus vistas. Desde su jardín y su piscina de temporada podemos relajarnos viendo el transcurso del río, bañando la ciudad como si se tratase de una miniatura.

En el hotel también encontraremos un bonito restaurante que ofrece a huéspedes y visitantes la gastronomía típica de la zona del Delta. El coste de una comida será, de media, de 30€. El restaurante también dispone de un menú tortosino para un mínimo de dos personas, este cuesta 38€.

Patio del hotel ubicado en el Castillo de la Zuda, Tortosa.

Visitar el castillo de la Zuda

Una se puede preguntar: ¿Es posible visitar en castillo de la Zuda sin hospedarse en su hotel? La respuesta es SÍ. Aún que no estemos alojados en el lujoso hotel podemos acceder a su parking y disfrutar de las vistas desde sus miradores.

El castillo de la Zuda no solo es visitable, sino que es altamente recomendable relajarse en este lugar mientras tomamos unas cuantas fotos de Tortosa a vista de pájaro!

Vistas de Tortosa y del río Ebro desde el Castillo de la Zuda.

Ubicación

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