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La Estatua de la Libertad: Una visita a la guardiana de la ciudad de Nueva York

Muchos símbolos se han hecho a lo largo de la historia representando la libertad, un concepto muy universal pero que varía según la persona que lo defina. En Estados Unidos por ejemplo, es un factor determinante en el discurso que emiten al resto del mundo. Pero esto no se limita a las palabras, se amplía a los símbolos.

La Estatua de la Libertad es uno de los símbolos más importantes que la cultura estadounidense muestra al mundo. Por esa razón, en este artículo os hablamos de lo que nos encontraremos al visitarla, pero también que nos cuenta su historia sobre el propio monumento y sobre la cultura estadounidense.

Historia

Desde Francia con amor

Francia fue la primera nación en apoyar el nacimiento de Estados Unidos a través de un acuerdo militar en 1778. Esto hizo que la relación entre ambas naciones fuera muy buena e incluso la Guerra de Independencia Estadounidense, parecía inspirar a los franceses en su posterior revolución de 1789.

Por ello, al cumplirse el centenario de la Declaración de Independencia Estadounidense, varias personalidades políticas francesas querrían ofrecer un presente a su aliado. Uno de esos políticos, el senador Édouard Laboulaye, hablaría con el escultor Frédéric Auguste Bartholdi para idear un plan.

Además, en 1865 se había terminado una guerra civil que había durado 4 años en Estados Unidos. Esta guerra conocida como Guerra de Secesión suponía otro hecho histórico relevante para la joven nación. Ofrecer un icono a su aliado transatlántico ante tal suma de acontecimientos, se veía como una oportunidad de oro.

Bartholdi viajaría a territorio neoyorquino en 1871 para plantear dónde situaría su obra y paralelamente, conseguir el beneplácito a su construcción. El verano de ese año le serviría para recibir la aprobación del entonces presidente de Estados Unidos (Ulysses S. Grant) y su ubicación en la isla de Bedloe.

Más una luciérnaga que un faro

A partir de 1877 se empezaría a realizar el monumento en París recibiendo la asistencia de grandes arquitectos como Viollet-le-Duc o Gustave Eiffel (creador de la Torre Eiffel). Este último sería el que promovería un interior hueco con vigas de acero. Su aspecto inicial era rojizo, ya que estaba hecha de cobre.

Si bien desde Francia se financiaba la escultura, desde Estados Unidos los donativos servían para el pedestal. Todo ello hizo que la obra poco a poco se fuera elaborando a medida que habían fondos y que las dos partes estuviesen finalizadas para 1886. La inauguración del conjunto se haría el 28 de octubre de ese año.

Su nombre oficial, La Libertad Iluminando el Mundo, en un primer momento parecía ser demasiado pomposo por un par de razones. La primera, debido a que su función de faro no era debidamente cumplida por su débil luz. El diario The World en la época le dedicó lo siguiente: “ La estatua parece más una luciérnaga que un faro”

La segunda es que Estados Unidos era un país que aún tenía rastros de esclavismo aún con su abolición en 1863. Paralelamente, parecía muy pretencioso que se pretendiese iluminar al mundo de libertad con las señas de racismo y clasismo aún presentes. Pero el país y el monumento irían evolucionando cambiando su imagen.

El icono actual

Pero progresivamente con el paso de las décadas se iría mejorando la estructura y prestaciones del monumento. Aunque la vida de esta estatua acompañaría épocas de altos y bajos para su país y el mundo, siempre ha sido un símbolo del sueño americano. El arte nos la ha reflejado como la puerta de entrada a una nación líder.

Según su forma de representarla, ha servido incluso para comentar lo que se hacía en cada momento con los valores del país. Eso nos habla de una obra que se ha ido integrando en el imaginario del país y que lograría el estatus de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

Curiosidades

Antes os hemos mencionado que la estatua era originalmente rojiza, pero ¿que justifica su actual color? Al igual que otras obras hechas de cobre, su color sufre de oxidación con los años. A ese proceso además se le suma la lluvia contaminada de la ciudad que ha acabado generando una capa azul verdosa llamada cardenillo.

Otro detalle que suscita interés, es su altura. Si planteamos el monumento desde la base del pedestal hasta la punta de su torcha, esta alcanza los 93 metros. Aunque para hablar con exactitud, sólo 46 son la parte escultórica. Y finalmente, podemos encontrar réplicas de esta en Tokyo, París, Las Vegas, Colmar o incluso Cadaqués.

Visitar la Estatua de la Libertad

Indicaciones previas

Para poder llegar a la actualmente conocida como Liberty Island (Isla de la Libertad), se requiere comprar un ticket al único operador oficial que llega con ferry hasta esa isla, Statue City Cruises. Igualmente, nosotros te ofreceremos buenas promociones más adelante en este artículo.

Pero es importante tener en cuenta los tipos de accesos que podemos conseguir y algunos inconvenientes que se dan por la afluencia (sobre 4 millones de visitantes en años sin incidencias). Por esa razón, recomendamos adquirir las entradas con antelación y fecha concreta en esta dirección.

Ferry y tipos de entrada

El tipo más básico y fácil de conseguir de entrada es la General Admission. Con esta modalidad tendremos el ticket de ida y vuelta de la isla desde uno de los dos puertos de salida: Battery Park (Nueva York) y Liberty State Park (Nueva Jersey). Siempre recomendando comprar de forma oficial debido a las típicas estafas.

Junto al viaje de marras, se une la posibilidad de acceder al Statue of Liberty Museum. En él se nos cuenta de forma detallada su historia con fotografías e incluso piezas originales de la estatua que fueron sustituidas. Ciertamente su exposición es muy completa y que nos habla de la obra, artista y otros implicados.

Otro servicio es la visita al National Museum of Immigration (Museo Nacional de Inmigración) que se ubica en Ellis Island. La lógica de esa ubicación es que en esta isla se dio paso a 12 millones de inmigrantes a tierra estadounidense. Esto es relevante debido a la multiculturalidad actual entre los ciudadanos de la nación.

En el ticket base se incluye una audioguía que ameniza y enriquece la visita. Pero si queremos añadir un plus a nuestro paso tenemos el Pedestal Reserve, que nos permite visitar el pedestal y el Crown Reserve, con el que acceder a lo alto de la estatua. Ambos están por poco más del precio básico pero requieren meses de reserva previa.

Un par de avisos a tener en cuenta es que para subir arriba de la estatua, sólo hay las escaleras de caracol. Esto es sin duda una pega para las personas con discapacidades físicas. Otro elemento interesante como curiosidad, es que no se puede acceder a la balconada de la antorcha como lugar visitable desde 1916.

Finalmente, hay una opción de visita guiada por Ellis Island con casco de seguridad. Llamado Ellis Island Hard Hat Tour, nos encontramos ante una experiencia de exploración urbana por el antiguo hospital, orientada por un experto. Concretamente el ticket equivale a la entrada básica más este servicio.

Horarios

Partidas de ferries desde Battery Park y Liberty State Park: De 9 a 15:30h (con salidas cada 25 minutos)

Última partida hacia los puertos de origen: 17:15h (con llegada a las 17:25h)

*Os facilitamos cuadro de horarios completo en el siguiente enlace*

Precios

General Admission:

  • 24 $ - 22.14EUR (Precio base)
  • 18 $ - 16.6EUR (Mayores de 62 años)
  • 12 $ - 11.07EUR (Niños de 4 a 12 años)

Pedestal Reserve y Crown Reserve:

  • 24,3 $ - 22.41EUR (Precio base)
  • 18,3 $ - 16.88EUR (Mayores de 62 años)
  • 12,3 $ - 11.34EUR (Niños de 4 a 12 años)

*Las tarjetas turísticas New York CityPass, Sightseeing Pass, Go New York y New York Pass nos ofrecen entrada básica a esta actividad*

*Las entradas para el Crown Reserve, requieren recoger una pulsera en las taquillas de Castle Clinton*

Contacto

Statue CityCruises:

Statue of Liberty Museum:

National Museum of Immigration:

Cómo llegar

Hay tres aeropuertos en la ciudad de Nueva York que nos pueden servir de puerta de entrada a la ciudad: Aeropuerto JFK, Aeropuerto de La Guardia y el Aeropuerto de Newark (Nueva Jersey). En Nueva York, las paradas de metro de South Ferry, Bowling Green y Whitewall St nos llevarán al Battery Park.

Desde el aeropuerto de Newark o la zona de Nueva Jersey la mejor combinación es con los buses 62 y PATH, combinados con el Tranvía Hudson-Bergen. Desde esta ubicación no se necesitará tomar la embarcación para acceder al National Museum of Immigration, ya que hay un puente que une el parque con la isla de Elis.

Entradas para las actividades citadas

Ubicaciones nombradas en el mapa

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