¿Qué ver en Lisboa?
¿Qué ver en Lisboa?

Lisboa es una ciudad que no deja indiferente. Una fusión ejemplar de historia, vanguardia y misticismo que proporciona al visitante esa esencia bohemia que anhela cualquier buen viaje que se precie.

Situada a orillas del rio Tajo y con miles de años de historia, la capital portuguesa cuenta con innumerables atractivos turísticos capaces de enamorar a nativos y foráneos por igual. Arquitectura, atracciones, ocio o naturaleza; Lisboa alberga miles de planes para cada viajero. Conozcamos algunos de sus indispensables.

Lugares que visitar en Lisboa

Arco de Rua Augusta

Es imposible no sentirse intimidado por la majestuosidad de la arquitectura del Arco de Rua Augusta de Lisboa. Este arco triunfal, erigido como puerta de entrada a la capital, se sitúa en la parte norte de la Praça do Comércio. Una instantánea imponente capaz de imprimir la solidez de los cimientos de la ciudad a través de una sola mirada.

Abierto al público desde 2013, la visita a la cima del monumento nos permite obtener una panorámica de la parte baja de la ciudad y contemplar detenidamente las esculturas de algunas de las figuras más representativas de su historia.

El emblemático Arco de Rúa Augusta de Lisboa.

Elevador de Santa Justa

Una de las atracciones turísticas con más reclamo son los elevadores (ascensores) que conectan los distintos barrios de la ciudad. En el caso de el de Santa Justa, nos permite enlazar un precioso recorrido por la Baixa y el barrio de Chiado. De estilo neogótico, su estructura de hierro de cuarenta y cinco metros construidos en vertical nos recuerdan a la Torre Eiffel.

Las colas para subir al elevador suelen ser frecuentes, pero valen la pena para poder disfrutar de las magnificas vistas que ofrece su terraza al atardecer, mientras tomamos algo en la cafetería ubicada en la misma. Toda una experiencia lisboeta.

Elevador de Santa Justa, un ascensor con vistas a toda la ciudad.

CCB (Centro Cultural de Belém)

Concebido como mucho más que un centro cultural, el CCB se describe a si mismo como ciudad abierta al arte, la fusión, el progreso, y en esencia, al mundo. Obra de los arquitectos Vittorio Gregotti y Manuel Salgado, el espacio cuenta con numerosas salas en las que deleitarse con exposiciones, asistir a conferencias o ponencias o adaptadas para la realización de congresos.

Escultura del Centro Cultural de Belém.

Oceanário de Lisboa

Podríamos decir que todas las grandes capitales europeas cuentan con instalaciones en las cuales disfrutar de la fauna y flora marítima, pero esa descripción nos quedaría corta para definir al Oceanário de Lisboa; el mayor espacio acuático interior europeo.

Situado en el Parque de las Naciones de Europa, en la Lisboa más vanguardista y tecnológica, el Oceanário se erige como un arca de Noé con más de cuatrocientas cincuenta especies marinas repartidas en cuatro hábitats diferentes: la rocosa costa del Atlántico Norte, la Antártida, los bosques laminariales del Pacífico y los arrecifes de coral del Índico. Sin duda, una visita obligada que nos llevará un par de horas y nos reportará un valioso aprendizaje.

Vista exterior del Oceanário de Lisboa.

Estadio José Alvalade

Construido en motivo de la Eurocopa de 2004, la casa del Sporting de Lisboa representa una visita obligada, no sólo para los amantes del deporte rey, pues el estadio cuenta con unas vanguardistas instalaciones que evidencian su polivalencia.

Estadio José Alvalade desde fuera.

Barrio de Alfama

Visitar Alfama es descubrir Lisboa a través de los sentidos. Este barrio, discretamente apartado del centro, es uno de los más antiguos y pintorescos de la ciudad. A los pies del Castillo de San Jorge, sus coloridas y empinadas calles nos transportan a la esencia pesquera de antaño, permitiéndonos descubrir las raíces y tradiciones de sus gentes y su cultura. Sin duda, el aroma a salitre y los bellos versos del fado de los cuales podemos gozar durante nuestro recorrido recogen ese vestigio bohemio del que hablábamos.

Tranvía en el Barrio de Alfama.

Castillo de San Jorge

Con más de ocho siglos de historia, ubicado en pleno corazón del Barrio de Alfama, se erige esta fortificación de mediados del s. XI; uno de los miradores por excelencia de la ciudad. El castillo de San Jorge muestra de la contundente presencia del estilo arabesco en numerosas construcciones de la capital, su visita nos permite disfrutar de unas magníficas vistas sobre las aguas del Tajo, evocándonos la inmensidad del Atlántico y permitiéndonos embriagarnos por su brisa.

Castillo de San Jorge de Lisboa.

Acueducto de Aguas Libres

Esta joya arquitectónica a caballo entre el barroco y el neoclásico se erige como uno de los tops of mine de los visitantes. Construido durante el reinado de Juan V sobre el valle de Alcántara, cuenta con más de ciento cuarenta y cuatro metros de largo, sesenta y cinco de altura y treinta y nueve arcos; que durante años subministraron agua potable a la ciudad. Su mayor atractivo, las vistas que pueden contemplarse desde lo alto del monumento al reservar un paseo por él.

Acueducto de Aguas Libres atravesando la ciudad de Lisboa.

Torre de Belém

Situada en el mítico barrio de Belém, a las afueras del epicentro de la ciudad, esta torre, obra de Francisco de Arruda, es uno de los atractivos turísticos de Lisboa. Concebida en sus orígenes como fortaleza de defensa, se llegó a utilizar como depósito de los impuestos recaudados para entrar en el país e incluso como prisión. Actualmente es uno de los must más instagrameables de Lisboa gracias a su estratégica ubicación a orillas de la antigua playa de Restelo.

La Torre de Belém de Lisboa.

Monasterio de los Jerónimos

Como uno de los barrios con más historia y solera de la ciudad, Belém alberga diversos tesoros. Otra muestra es el Monasterios de los Jerónimos, una impresionante construcción de arquitectura manuelina, declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1983, que Manuel I ordenó construir en conmemoración del regreso de Vasco de Gama, de su viaje a la India.

Su fastuosa fachada cuenta con una longitud de trecientos metros, los cuales dan cobijo a un majestuoso claustro rico en reminiscencias marítimas donde se ubican las tumbas de personajes tan célebres como el mismo Vasco de Gama o el poeta Luis de Camoes.

Cabe señalar también, que su visita nos permite disfrutar de manera adicional del Museo Nacional de Arquitectura, ubicado en una de sus alas y en el que podemos apreciar restos tan antiguos como los pertenecientes a la era paleolítica.

Patio del Monasterio de los Jerónimos.

Barrio Alto

No hay lugar en la ciudad que no ofrezca algún encanto al visitante. Cada rincón destaca por algún aspecto concreto. Este es el caso del Barrio Alto, otra de las zonas de la capital con nombre propio; refugio de la Lisboa más cosmopolita y nocturna. Restaurantes, bares de copas, locales con espectáculos de fado... Vanguardista, moderno y vibrante, el paseo por sus calles nos permite realizar mil y un planes, convirtiéndose en una explosión de contrastes y sensaciones.

Bonito mosaico en una ventana de Barrio Alto.

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