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El Barrio Alto

Destino, Lisboa. Parada, El Barrio Alto. Una presentación que no necesita más detalles, porque el enclave habla por si solo.

Y es que, en la capital de los arrabales, este distrito es uno de los más conocidos y visitados.

Situado frente al Barrio de Alfama, sobre la Baixa Pambolina, el bohemio suburbio otea curioso el transcurso del ir y venir de la vida lisboeta. Expectante y recíproco, con el ansia de beber de todo aquel que transita curioso por sus ascendentes callejuelas.

Arte urbano, música, sabor y tradición, se entreveran arquetípicamente sobre un trazado octogonal que convierte este pintoresco barrio en todo un laberinto visual; pues la paleta de sus rincones, establecimientos y gentes despunta sobre el plácido lienzo que dibujan las caudalosas aguas del Tajo.

Detalles históricos

Fue en el año mil quinientos veintitrés cuando el rey Don Manuel I, “El afortunado”, mandó construir esta parte de la ciudad, proyectando en ella su anhelo de convertir Lisboa en un destino de ensueño.

Bautizado como “Vila Nova de Andrade”, el Barrio Alto tomó impulso con la llegada de los jesuitas (una orden católica que en mil quinientos cincuenta y tres levanto una de las iglesias más representativas de la zona, la de San Roque), de la aristocracia, los grandes topógrafos europeos y las academias. Llenando sus calles de cultura, palacios, productividad y ganas de aprender. Hasta que la fatídica mañana del uno de noviembre de mil setecientos cincuenta y cinco el temblor de la tierra lacró el país.

Ante este catastrófico acontecimiento a Lisboa no le quedó más que la reconstrucción y con ella, la reconstrucción del arrabal, reescribiendo el destino de Portugal.

Fue en torno al año mil novecientos ochenta cuando el Barrio Alto empezó a adquirir popularidad entre los habitantes de la capital erigiéndose como espejo de su vida nocturna gracias su carácter cosmopolita, vibrante y ecléctico, su espíritu vanguardista y la peculiaridad de sus establecimientos, bares y casas de música.

Desde entonces han pasado más de cuatro décadas y la zona ha adquirido identidad propia, convirtiéndose en uno de los enclaves imprescindibles que ver en Lisboa, gracias a esa esencia atemporal que lo embriaga.

Un barrio siempre de moda, con un lugar y un momento diseñados acorde para cada viajero.

Panorámica nocturna de Lisboa.

¿Qué ver en el Barrio Alto?

Afamado por ser el epicentro de ocio de la Lisboa más actual, el Barrio Alto no solo es el lugar ideal donde descubrir la faceta nocturna de la capital. Su magia tampoco descansa de día y la luz del sol otorga una belleza especial a enclaves tan imponentes como la Iglesia de San Roque, construcción litúrgica del s. XVIII de estilo manierista con un impresionante interior decorado con mármol y oro. O el Convento do Carmo, catedral gótica que en su día fue una de las más importantes de la ciudad antes del terremoto que la asoló y que hoy alberga el Museo Arqueológico entre sus ruinas; exponiendo entre sus obras vestigios del paleolítico, sarcófagos romanos y algunas obras de arte mozárabe.

Pero si algo caracteriza a este lugar es su altitud, permitiendo al visitante observar panorámicas tan fantásticas como las que ofrecen el mirador de São Pedro de Alcântara o el de Santa Catarina, los cuales poseen las vistas más imponentes del Tajo y del Castillo de San Jorge.

Los elevadores (ascensores) son otro de los atractivos más representativos de la ciudad y en este suburbio no podían ser menos. El elevador da Gloria, inaugurado en mil ochocientos cincuenta y cinco, es uno de los más conocidos, aunque también encontramos el da Bica con muchísima menos afluencia; lo que permite disfrutar de un apacible recorrido entre las antiguas viviendas de la zona, mientras nos sentimos en la piel de un auténtico lisboeta.

Sus estrechas y empinadas callejuelas desembocan en espectaculares y coloridas plazas como la de Luís de Camões, la cual conserva ese aire de elegancia característico de siglos anteriores, circunscrito en la mayoría de sus edificios datados en el s. XVIII. O la plaza del Príncipe Real, un lugar apacible y soleado donde poder disfrutar del sabor y el aroma de los exquisitos cafés portugueses.

Y para los más culturetas, antes de que llegue el ocaso, señalar que en el Barrio Alto se encuentran tanto el museo de Historia Natural y Ciencia como el Jardín Botánico de la universidad de ciudad. Lugares que nos darán a conocer más sobre el origen del arrabal.

Ruinas del convento do Carmo, Lisboa.

La noche cae y el Barrio Alto se transforma. Las luces y el gentío de los pequeños locales salpican de vida los muros que escasas horas atrás parecían inertes. Los grupos se reúnen en las aceras a conversar mientras comparten una copa entre amigos.

Visitar el lugar durante el atardecer es la mejor oportunidad para conocer a sus habitantes y mimetizarse con ellos, aunque solo sea por unas horas.

No dejéis de acercaros a espacios como el Pavilhao Chinês, el Noobai Café o el Café A Brasileira, algunos de los más afamados de la capital.

Interior del Noobai Café, Lisboa.
Contactos

Pavilhao Chinês

Noobai Café

Café A Brasileira

¿Cómo llegar?

Acceder al Barrio Alto desde cualquier zona de Lisboa no se presenta nada complicado.

La primera y más básica de las alternativas es ir andando, aunque hay que recordar que su elevada ubicación ofrece un arduo recorrido cuesta arriba. Para evitarlo, el transporte público nos ofrece varias opciones.

Una de ellas es acceder a la zona tomando los trenes de la línea azul del metro, apeándonos en la estación Baixa-Chiado y tomando la salida en dirección a Largo de Camões.

Otra opción es coger alguno de los elevadores que comunican el barrio con la Baixa. Podemos tomar el da Gloria en la plaza de los Restauradores o el famoso ascensor de Santa Justa. Aunque si optamos por el da Bica, en Cais do Sodré, podremos llegar mucho más rápido.

Finalmente, que sería de Lisboa sin sus tranvías. Como era de esperar, el transporte rey de la ciudad ofrece diversos recorridos con parada en el arrabal. Uno de ellos el que cubre el famoso 28, el cual nos garantiza una ascensión cien por cien lisboeta.

Tranvia 28, Lisboa.

¿Dónde comer?

Como núcleo sociocultural de la ciudad, El Barrio Alto posee una extensa oferta de establecimientos donde la gastronomía local brilla, gracias sobre todo, a los productos de la mar; entre los cuales destaca el bacalao y sus infinitas elaboraciones. Aunque hay que decir que tanto los lácteos como los dulces son otros de los destacados durante los ágapes portugueses.

Entre su variopinta oferta os sugerimos visitar el imprescindible Jam Club, un local con música en directo y ambiente informal donde saborear ricas tapas y tomar excelentes copas, pero sobre todo, donde poder disfrutar en primera persona de la esencia del barrio.

Si os apetece algo más clasista, deberéis acercaros al restaurante Pap'Açorda, uno de los mejores establecimientos de la ciudad en el cual se dan cita algunas de las celebridades lisboetas más reconocidas. Los pros, el ambiente y la calidad, reflejados en su atención y sus platos. Los contras, un poco caro y solo está abierto durante las cenas. Aunque que mejor forma de hacer tributo al lugar.

Pero para nosotros el Barrio Alto no sería lo mismo sin el Ô Barrigas, un pequeño restaurante de aspecto eminentemente tradicional donde degustar uno de los mejores Bacalaos a Bras de la capital. Advertiros que se trata de un local familiar y con muy pocas mesas, por lo que es conveniente reservar con antelación.

Plato de Bacalao a Bras.
Contactos

Jam Club

Pap’Açôrda

Ô Barrigas

¿Dónde alojarse?

¿Dormir en el Barrio Alto?, ¿pero de veras querréis desperdiciar las horas cerrando los ojos ante tal espectáculo?

Bueno, vosotros mandáis. Y como prueba irrefutable de nuestro respeto a vuestras demandas, os dejamos un tridente imbatible para que disfrutéis de la otra noche lisboeta, una diferente però seguro que igual de desenfadad y divertida.

Nuestra primera sugerencia es que os alojéis en el homónimo Barrio Alto Hotel. Un fantástico cinco estrellas ubicado en un majestuoso edificio del s. XVIII, junto a la Plaza Luís de Camões, con todo lo necesario para transportarnos a los orígenes aristocráticos del lugar. El establecimiento alberga además un galardonado restaurante con acceso exclusivo a la azotea. Sin duda, un lugar donde disfrutar de unas impresionantes vistas del río y el corazón histórico de la ciudad.

Otro en nuestro top tres es el destacable The Independente Hostel & Suites, un palacio de estilo Art Decó, hoy reconvertido en hotel.

Situado justo en frente de la parada del elevador da Gloria, el Independente forma parte del epicentro de ocio nocturno del Barrio Alto, ofreciendo a sus visitantes todas las comodidades necesarias para gozar de un reparador descanso tras una jornada interminable de experiencias y diversión.

Y concluimos con el imprescindible Raw Culture Art & Lofts Bairro Alto, un hotel de concepto novedoso que es capaz de aunar confort, sofisticación y cultura; pues sus espaciosos apartamentos están decorados con obras de arte pertenecientes a la colección particular de su anfitrión, además de presentar exposiciones itinerantes en las zonas comunes del establecimiento. Destacar también que, aunque cada loft cuenta con cocina equipada, el Raw ofrece servicio de desayuno a la carta con opción vegana.

Un lugar singular y único donde rubricar nuestra estancia en Lisboa.

Hotel Barrio Alto, Lisboa.
Contactos

Barrio Alto Hotel

The Independente Hostel & Suites

Raw Culture Art & Lofts Bairro Alto

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