San Juan de Gaztelugatxe
San Juan de Gaztegulatxe

Entre los municipios de Bakio y Bermeo, a tan solo treinta y cinco kilómetros de Bilbao, encontramos uno de los lugares más espectaculares de la costa vizcaína. Conocido por millones de personas como hogar de la reina Daenerys, “Rocadragón” o más bien dicho San Juan de Gaztelugatxe, es ese tipo de escenarios naturales que deja sin palabras.

Erigido como uno de los santuarios marinos más importantes del País Vasco, este antiguo islote unido a la península por un serpenteante sendero rocoso construido sobre las aguas del Cantábrico, fue catalogado como Biotopo protegido en mil novecientos noventa y ocho, pasando a formar parte del espacio natural de Urdaibai, considerado desde mil novecientos ochenta y cuatro, Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

¿Dónde está?

Detalles históricos

Unido a tierra firme por un zigzagueante entramado de doscientas cuarenta y una escaleras talladas sobre los caprichosos acantilados de "flysch" (formación de capas rocosas de origen sedimentario con unas características determinadas, paleontológicas o litológicas), que narran los innumerables cambios que han acontecido la Tierra, “Gaztelugatxeko Doniene” (San Juan de Gaztelugatxe) está considerado como uno de los enclaves más espectaculares y mágicos del mundo. Este icónico islote de interés religioso, histórico y biológico, forma parte de la belleza paisajística que caracteriza el Biotopo protegido que se extiende desde Baiko hasta el cabo de Matxitxako, y del cual también forma parte la localidad costera de Bermeo, considerada la primera reserva marina de la Costa Vasca.

Las impresionantes vistas que nos ofrece lo alto del peñón, a ciento cincuenta metros sobre el nivel del mar, nos permiten ser testigos de una de las panorámicas más enmudecedoras de todo el continente; permitiéndonos divisar partes de la costa francesa e incluso de la gallega. Es aquí dónde, como si de una fortaleza inexpugnable se tratase, se alza una pequeña ermita, que forma parte intrínseca de muchos de los pasajes históricos de la región.

Puente de piedra de San Juan de Gaztelugatxe.

La ermita de San Juan Bautista

Construida en honor a San Juan Bautista (cuenta la leyenda que el santo ascendió a la ermita desde Bermeo en tres zancadas), la ermita de Gaztelugatxe se eleva imponente sobre la cumbre del islote, ofreciendo unas vistas privilegiadas. Rodeada por las marismas y el monte Burgoa, es durante los fríos días de invierno cuando podemos contemplar como las olas, engendradas por la bravura del cantábrico, estallan crepitantes contra las rocas. Sin duda, un espectáculo sin precedentes.

Aunque se conoce que esta modesta arquitectura litúrgica no es la originaria, el hecho es que se erigió sobre los vestigios de su homónima, datada en el s. IX. Doscientos años después, la ermita ascendió a convento, aunque los frailes que la moraban lo abandonaron en el s. XIV.

Pero San Juan de Gaztelugatxe también tuvo un pasado más combatiente, convirtiéndose en baluarte ante las incursiones del rey de Castilla, Alfonso XI, ante el señorío de Vizcaya; cuando en mil trescientos treinta y cuatro sitió el peñón con el objetivo de hacerse con el título.

Víctima de sucesivos ataques corsarios y escenario de diversos “aquelarres”, durante la Inquisición española, la Iglesia dedicó mucho tiempo a la cacería de brujas en la zona. Incluso se especula que muchos de los condenados a la hoguera fueron encerrados en las cuevas de sus alrededores.

El tiempo fue transcurriendo y la ermita deteriorándose, hasta que en mil ochocientos ochenta y seis fue demolida para su posterior reconstrucción, la cual no sería la definitiva, ya que en mil novecientos setenta y ocho sufrió un grave incendio que destruyó gran parte de la edificación.

No fue hasta mil novecientos ochenta y tres cuando las obras de remodelación terminaron para ofrecernos la imagen de la que somos testigos hoy.

Fachada principal de la ermita de San Juan de Gaztelugatxe.

Visita a San Juan de Gaztelugatxe

Desde su debut como escenario en la séptima temporada de Juego de Tronos, el número de visitantes que recibe San Juan se ha multiplicado exponencialmente. Debido a ello, la Diputación Foral de Vizcaya creó en dos mil dieciocho un sistema de reserva de tickets para regular la llegada de turistas a la zona.

Estas entradas, de carácter gratuito, solo son necesarias en ciertas fechas y durante la franja horaria que comprende entre las diez de la mañana a las siete de la tarde; fuera de ellas, el acceso es libre. Su reserva es muy sencilla y se realiza cumplimentando un formulario a través de la web de la misma diputación. Posteriormente, esta nos remite la reserva, la cual deberemos mostrar en los puntos de control que se encuentran en las inmediaciones de Gaztelugatxe.

Escalinata de San Juan de Gaztelugatxe.

Desgraciadamente, en la actualidad el acceso a las escaleras y a la ermita no es posible debido a unos desprendimientos, pero existe la posibilidad de realizar un par de itinerarios por sus inmediaciones.

El primero consiste en un recorrido libre entre Urizarrieta y Lurgorri; el segundo, de acceso regulado (previa reserva), nos permite acercarnos hasta los puntos de control que custodian el acceso a San Juan, en Urizarreta y Ermu, trazando un itinerario circular hasta el mirador.

Añadir que la reapertura total se prevé para inicios de otoño.

Panorámica de San Juan de Gaztegulatxe desde lo alto del monte Burgoa.

Visita a la ermita

La visita a la ermita solo es posible durante los festivos, en Semana Santa y en verano. Su acceso es gratuito, pero para aquellos que quieran inmortalizar su interior, informar que hay que pagar 1 euro para tomar fotografías. En él, podremos contemplar pequeños barcos que cuelgan del techo y otras ofrendas que los pescadores de la zona han ido depositando como muestra de agradecimiento al santo por su protección. Además, el espacio alberga diversas pinturas con el mar como protagonista y otras que hablan del naufragio de la Galerna de mil novecientos doce.

Recordamos que actualmente no podemos acceder al lugar, tal como hemos mencionado en líneas anteriores.

Interior de la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, Vizcaya.

Ruta hasta la ermita

Existen dos caminos de ascenso hasta Gaztelugatxe que, aunque parten de la misma zona y comparten su tramo final, no tienen nada que ver.

El primero, Urizarreta, el más corto (un kilómetro y medio) y el más bonito. Parte del restaurante Eneperi, en Bakio, y desciende casi hasta el nivel del mar. El itinerario nos conduce frente al puente de tres arcos situado a los pies del peñón donde empieza un trepidante ascenso de doscientos cuarenta y un escalones hasta la cumbre, donde se encuentra la ermita.

Hay que advertir que esta ruta no es apta para personas con movilidad reducida.

El segundo camino, Ermu, es algo más extenso (casi tres kilómetros) y parte desde el mismo punto, aunque da más rodeo; transitando por una carretera asfaltada y si tráfico. Presenta un desnivel menor y no incluye escaleras, por lo que su accesibilidad lo postula como una buena opción si vamos acompañados de niños, personas mayores o con algún tipo de dificultad.

Escalinata de ascenso a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe.

Los rituales

Muchas son las tradiciones y supersticiones asociadas a San Juan de Gaztelugatxe.

Erigido como lugar de peregrinación desde que San Juan Bautista lo alcanzara, este mágico paraje mantiene un estrecho vínculo con los “arrantzales” (pescadores) de la región, los cuales, al inicio de la temporada de pesca del bonito, realizan varios giros con sus embarcaciones frente al islote para que el santo les proteja antes de salir a faenar. Otro de los rituales que debemos llevar a cabo al alcanzar la cima de San Juan consisten en tocar la campana que se encuentra en una de las fachadas de la ermita, tres veces y pedir un deseo.

Y si de supersticiones hablamos, al llegar a lo alto, en el último escalón, encontraremos una huella que, según cuenta la leyenda, perteneció a San Juan Bautista; y que, al parecer, es capaz de prevenir y sanar los callos de todo aquel que coloca su pie sobre ella.

En la actualidad, el enclave acoge también algunas romerías, como la que se celebra durante las fiestas de San Juan, el veinticuatro de junio, y que incluye la tradicional ofrenda floral a la imagen de la virgen de Begoña, depositada en el fondo del mar, junto al islote, en mil novecientos sesenta y tres.

Niña en la ofrenda floral a la Virgen de Begoña, en San Juan de Gaztelugatxe.

¿Cómo llegar?

Como buen espacio natural protegido, San Juan de Gaztelugatxe se encuentra alejado de los núcleos urbanos más próximos, siendo necesario su acceso a través de transporte público o vehículo privado.

A continuación, os contamos cuáles son las opciones de las que disponéis partiendo desde la capital bilbaína, situada a tan solo treinta y cinco kilómetros.

En coche

Para recorrer la distancia que separa Bilbao de San Juan de Gaztelugatxe deberemos tomar inicialmente la carretera BI-631, en dirección al aeropuerto de Loiu. Una vez alcanzado el municipio de Mungia, nos desviaremos hacia la carretera BI-2101, en dirección Bakio, la localidad más cercana a nuestro destino (ubicado a siete kilómetros). Cruzado este pintoresco pueblo costero, seguiremos pertinentemente las indicaciones hasta llegar al final de nuestro trayecto, el cual no superará los cuarenta y cinco minutos.

Una vez allí, nos encontraremos con tres zonas de estacionamiento gratuitas, aunque cabe señalar que la gran expectación que genera el enclave, propicia que estas se presenten completas sobre todo en plena temporada; por lo que os recomendamos dejar el coche en Bakio, o incluso Bermeo (situada a dieciocho kilómetros de San Juan) y tomar un autobús o un taxi que os acerque al lugar. Incluso, si sois de esos viajeros activos e incansables y en buena forma física, podéis animaros a realizar el trayecto andando.

En tren

Aunque no es posible llegar hasta Gaztelugatxe en tren, sí lo es hasta Bermeo. Desde la estación de Zazpikaleak, en el Casco Viejo de Bilbao parten los ferrocarriles de la línea E4 de Euskatren. La frecuencia de viajes es cada treinta minutos y el precio del billete básico, es de 3,40 euros.

Llegados a la localidad, será necesario tomar un autobús o taxi (taxi-bus A3524) que concluya el trayecto.

En autobús

La compañía Bizkaibus, es la encargada de cubrir la distancia entre la capital y San Juan con un servicio directo, aunque este no está en vigor en invierno. Durante esta estación, la alternativa es tomar alguno de los autobuses de la línea A3518 hacia Bakio, o A3515 y A3527 hacia Bermeo y desde allí coger el taxi-bus de la línea A3524 que cubre el trayecto entre Bermeo y Bakio, con parada en Gaztelugatxe. Desgraciadamente, esta opción solo existe en días laborables, por lo que en fin de semana será necesario disponer de vehículo privado para acceder al lugar.

En verano, el entorno se transforma con la afluencia de visitantes. Entre el diez de junio y el dos de septiembre, Bizkaibus reprende su servicio regular desde Bilbao. Estos autobuses, pertenecientes a la línea A3517 entre la capital y Mungia, y que añaden a sus paradas habituales las localidades de Bakio y Bermeo durante esta estación, parten de la parada que se encuentra en la Plaza San Jose, cerca del cuartel de la Guardia Civil de Bilbao.

Deberemos prestar atención, ya que solo los buses que parten cada hora y cuarenta, son los que llegan hasta “Gaztelu Begi”, la parada que se encuentra justo en San Juan.

En barco

Otra de las opciones de las que disponemos para conocer la espectacularidad de este mágico enclave, pero de una forma diferente, es contratando los servicios náuticos que ofrece Hegaluze, empresa especializada en ofrecer rutas náuticas regulares en el entorno. La que parte desde Bermeo y traza un precioso itinerario por el Cabo Matxitxako y la Isla de Aketxe, hasta San Juan de Gaztelugatxe, nos permite admirar esta magnánima construcción erigida de las entrañas del Cantábrico, desde una perspectiva única e inigualable.

Mar Cantábrico

¿Dónde alojarse?

Tal y como hemos comentado, la capital vizcaína se encuentra a unos treinta minutos en coche, por lo que una buena opción es alojarse en la ciudad, ya que la oferta hotelera es mucho mayor. Pero sin duda creemos que San Juan de Gaztelugatxe merece una experiencia inmersiva por parte del viajero y la mejor manera de conseguirlo es hospedándose en las cercanías, conociendo de primera mano sus parajes, sus pintorescos pueblos pesqueros y sus gentes.

Conocedores de que en el País Vasco no hay rincón que no rezume encanto, os ofrecemos nuestras tres propuestas.

En primer lugar, encontramos el Bisalde. Un hotel rural situado dentro de la reserva de la biosfera de Urdaibai, a un kilómetro del centro de la localidad de Bakio.

Este establecimiento con encanto rodeado de viñedos y frutales, ofrece coquetos estudios y apartamentos con vistas al Cantábrico.

También en Bakio, pero con un estilo algo más cosmopolita, encontramos el Hotel Arimune, una antigua casona que, siguiendo la doctrina arquitectónica tradicional, se sitúa en primerísima línea de playa ofreciendo a sus huéspedes unas instalaciones recientemente actualizadas que entran en sinergia con la cercanía y el trato familiar de su personal.

Para finalizar, nos desplazamos hasta Bermeo para conocer el Hotel Rural Atxurra. Situado dentro del parque natural de Urdaibai, este precioso hospedaje rodeado de bosques es un remanso de paz. Un lugar en el que poder mimetizarse con el entorno, sentir su magia y detener el tiempo.

Puerto pesquero de Bermeo, Vizcaya.

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