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Izmir, una ciudad moderna y tranquila entre ciudades históricas y piscinas de sal

Izmir

La ciudad de Izmir, en la costa turca del Mar Egeo, tiene lo que unas buenas vacaciones piden: playas paradisíacas a pocos kilómetros del centro —con pequeños pueblos de pescadores donde las ofertas de hoteles se han multiplicado en los últimos años—, ciudades antiguas ahora convertidas en museos al aire libre y maravillas de la naturaleza.

Y todo, además, concentrado al lado de una ciudad que es de las más modernas de Turquía, con una de las mejores ofertas gastronómicas de Turquía, país ya conocido por su buen comer, y con un paseo marítimo de kilómetros de longitud, donde tomarse el té o una cerveza viendo el anochecer es una experiencia tan preciosa como fácil de cumplir.

Qué ver en Izmir?

Lugares de interés

Éfeso, una ciudad milenaria

Unos kilómetros al sur de la ciudad de Izmir (Esmirna en griego) se encuentra la antigua ciudad de Éfeso, una de las grandes ciudades de la Grecia clásica y donde se encontraba, hace dos milenios, el templo de Artemisa, una de las siete maravillas de la antigüedad.

La ciudad, de muy fácil acceso —el aeropuerto de Izmir está a escasos kilómetros— ofrece unas ruinas espectaculares de ver, gracias, sobre todo, a que Éfeso fue abandonada y deshabitada desde el siglo VII, después de siglos de destrucción y de un terremoto que hizo que la mayoría de sus habitantes, se cree que cerca de 300.000, la abandonasen.

En 2015, Éfeso fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y desde entonces es un museo al aire libre donde se pueden visitar una infinidad de edificios de gran valor histórico: la antigua librería de Celso, dos ágoras, el acueducto de la ciudad, un teatro con capacidad para 25.000 personas —el más grande de la antigüedad— y la tumba del apóstol Juan.

En Éfeso, en la actualidad, se pueden ver las ruinas al descubierto de la que fue una de las mayores ciudades de la Grecia clásica, y uno de los primeros rincones en el mundo donde el cristianismo empezó a esparcirse.

Selçuk, un pueblo con fervor religioso

De hecho, en un pueblo al norte del lugar arquitectónico, en la actualidad conocido como Selçuk, se considera que murió la virgen María. El edificio donde pasó sus últimos años, un lugar de peregrinaje de católicos de todo el mundo, se puede visitar aún en día.

Troya, mitologia e historia al alcance

Pero hay más: unos kilómetros al norte, en un par de horas en coche, se encuentra la mundialmente famosa ciudad de Troya, por donde, como en Éfeso, se puede pasear libremente. Troya, aunque en peor estado de su ciudad vecina, tiene muchos de sus secretos por descubrir.

Çanakkale y el caballo de Troya

Y, para los más curiosos, en el pueblo más cercano a la ciudad antigua, Çanakkale, se encuentra el famoso caballo de madera de la epopeya de Homero. No es el que utilizaron los enemigos de la ciudad para penetrarla hace 3.000 años, sino el que se usó para la película ‘Troya’ de 2003. En ese caballo no se montó Aquiles sino Brad Pitt.

Las piscinas de Pamukkale

Pero la región de Izmir tiene mucho más que ofrecer. Al sureste de la ciudad, no muy lejos de Éfeso, se encuentra Pamukkale, que en turco significa “castillo de algodón”, y que es un complejo de aguas termales que salió al aire libre gracias a los movimientos de las placas tectónicas y terremotos en el lugar.

Estas aguas, de gran contenido mineral, crearon unas piscinas blancas que, de tan brillantes, pueden verse desde la distancia y que son más dignas de Venus que de la Tierra. Aunque bañarse en ellas está prohibido, en la región hay varias fuentes de aguas termales donde sí es posible sumergirse y darse un chapuzón terapéutico.

Çesme: las mejores playas de Turquía

No todo en Izmir es turismo cultural y de mochila. En dirección a la costa, hacia el oeste, a tan solo una hora en coche, se encuentra la pequeña península de Çesme, conocida por los turcos por ser uno de los mejores sitios en el país para descansar e ir a la playa.

En la región, fresca en verano por el viento que la balancea, es de donde salen los mejores vinos y bodegas de Turquía, y cuenta con una infinidad de ofertas hoteleras y gastronómicas.

Las playas de la costa sur de esta pequeña península son de esas que no se olvidan: la mayoría están escondidas entre las rocas, y solo se puede acceder a ellas a través de caminos de tierra que, escarpados, llevan en unos minutos a un pequeño paraíso en la tierra.

Actividades en Izmir