Vista de Seongsan

Visitar la Isla de Jeju: La joya subtropical de Corea del Sur

De entre todos los parajes de Corea del Sur que se sitúan dentro de un archipiélago, la Isla de Jeju es la más grande de todas. Tanto su tamaño, población, turismo y otras características la convierten en un destino muy atractivo.

Con costas rocosas y negras como el azabache, Jeju se presenta como un lugar donde el concepto de la desconexión se aplica a varios niveles. A parte de que realmente estarás en un sitio del planeta más aislado. El sonido del mar y todas sus posibilidades te harán sentir que estás en un paraje de ensueño donde todo es posible.

Dentro de lo que implica viajar a la isla de Jeju vamos a repasar las mejores actividades a realizar, sitios que visitar y daros unas pocas pinceladas para alimentar vuestro apetito de viajeros que os pueda llevar a las partes más tropicales de Corea.

Visitar la Isla de Jeju es, sin duda, una experiencia muy diferente y rica en matices, sobre todo si buscáis encontrar una tierra diferente con un punto familiar. Su atmósfera única no abandona ni las zonas de civilización moderna.

Parajes volcánicos

Jeju se ayuda de sus costas volcánicas, pues las rocas que invaden el territorio que debería ser de la arena, realmente parecen haber nacido en el corazón de un volcán y no en un fondo marítimo de agua salada. Además la isla puede presumir de su propio volcán, el espectacular Monte Hallasan de casi 2000 metros.

Las rocas características de Jeju, las cuales blanden un color plateado con agujeros desiguales, demuestran efectivamente que esta isla tiene un origen volcánico que remonta a hace 2 millones de años. Sus costas están formadas por lava solidificada y formaciones rocosas que fueron deformadas por el fuego líquido.

Eso sí, no todas las playas son de roca volcánica. Hay algunas en otra parte de la isla que son de arena tradicional, cosa que para los que disfruten del mar y sean costeros agradeceréis claramente.

Además como aliciente extra debéis saber que existe un monumento costero muy especial que solo existe en la isla de Jeju. Los faros en forma de caballo son algo que no podréis contemplar en ningún otro lugar y hará vuestra experiencia todavía más original.

La iglesia de Bangju

Construida en 2009, la iglesia de Bangju, también conocida como “la iglesia del cielo”, es una capilla cristiana que está localizada en la bonita villa de Sangcheon, en la isla de Jeju. El nombre de esta iglesia hace referencia a una traducción un tanto básica de “El Arca de Noé”.

La razón por dicho nombre es que la iglesia, si la miras con ojo crítico, realmente os recordará a la famosa embarcación que salvó de la inundación a tantas formas de vida que si no, hubieran muerto ahogadas.

Esta bonita estructura fue diseñada por el arquitecto Jun Itami, aportando a partir de su experiencia y punto de vista un tema arquitectónico celestial, pues, este estilo se basa en “reflejar lo que el cielo tiene por decir y su belleza, dejando que el cambio de este determine la iluminación y apariencia de la iglesia”.

El mismo Jun Itami ha realizado decenas de proyectos en Corea del Sur y la mayoría de ellos, en la misma isla de Jeju, su segundo hogar. Si bien nació en Tokio, siendo de ascendencia surcoreana, Jun Itami encontró su voz en la exhibición en el museo de Guimet, el museo nacional de las artes asiáticas en París.

Después de recibir tantos premios por su trabajo, decidió volver a su tierra natal e iniciar la construcción de varios proyectos. Entre ellos, estuvo la iglesia de Bangju, algo que será imprescindible de visitar en vuestro viaje.

Ubicación y contacto

Teléfono: +82647940611

Web: bangjuchurch.org/

Dirección: 427 Sangcheon-ri, Andeok-myeon, Seogwipo-si, Jeju-do, Corea del Sur (ver en Google Maps)

El Museo del Té Osulloc

El Museo del Té Osulloc de Seogwang se encuentra cerca del jardín del té del mismo nombre, en la parte oeste de la isla de Jeju. Este fue inaugurado en 2001, pues siendo Asia un continente con una cultura del té muy compleja, era obvio expandir dicha filosofía tras este brevaje.

Deberéis tener en cuenta que este es un museo muy humilde y que en ocasiones notaréis que puede faltar información o contexto para entender y empatizar con la importancia del té en estas tierras.

Esto no quita que el museo sea un espacio cultural precioso, capaz de atraer bastantes visitantes solo explicando cierta historia y filosofía del té. Junto a él podréis encontrar una tienda a la altura de las circunstancias y además, un parque que ha sido creado para contemplar e interactuar con las plantas de té.

Desde una pequeña sala de muestra donde podréis contemplar la evolución del conreo de este té y otras del resto del mundo, el museo del té de Jeju es realmente una atracción cultural tan sencilla como interesante. Esperamos que siga ampliando su oferta de actividades e información

Para llegar al museo de la manera más sencilla posible, se recomienda viajar en coche, tanto privado o alquilado, pues hay un parking de proporciones importantes justo al lado del lugar. En el caso de que no tengáis, o no queráis alquilar coches, deberéis coger la línea 151 del Bus que sale de Jeju City y, después de 54 minutos, os llevará hasta Osulloc.

Horario

Todos los días de 9 a 18h

Precio

Gratis

Contacto

Teléfono: +82647945312

Web: osulloc.com/

Dirección: 15 Sinhwayeoksa-ro, Andeok-myeon, Seogwipo-si, Jeju-do, Corea del Sur (ver en Google Maps)

La villa de los cactus

El pueblo de Wollyeon-gri tiene un encanto especial, de eso no hay duda, aunque, lo más original de todo es el nombre con el cual es conocido: la villa de los Cactus.

Esto se debe a que, en este sitio de la isla de Jeju, debido al clima tropical que podréis encontrar en determinadas áreas como estas, la población de Cactus se ven claramente beneficiadas por las propiedades tanto del suelo como de la luz solar.

¿Cómo se establecieron los Cactus aquí? Nunca nada ha podido ser confirmado o probado. Dicho esto, es posible que las semillas originales llegaran a dichos lares a partir de las corrientes de Kuroshio, aunque, lo más posible es que estas semillas fueran distribuidas de manera intencionada para crear algún interés económico.

Aparte de sus cualidades visuales, estos cactus se usan sobre todo como elementos medicinales. Sus propiedades internas lo hacen actuar como un muy buen antiinflamatorio.

Junto a ello, estas plantas cargadas de pinchos también son útiles para ahuyentar tanto ratas como serpientes, poblaciones bastante presentes en Jeju.

Ubicación

Dirección: 360-4 Wolryeong-ri, Hallim-eub, Jeju-si, Jeju-do, Corea del Sur (ver en Google Maps)

Los Acantilados de Jusangjeolli

Si cogéis el camino rural que se encuentra a 600 metros a suroeste de Daepo-dong, tras un bosque de pino negro se encuentran unos acantilados mucho más bellos de lo que podéis imaginar. Lo curioso es que hasta hace relativamente poco no eran demasiado conocidos.

En la base de dichos acantilados se encuentra la costa de Jisatgae, un espacio natural cargado de pilares rocosos que representan un monumento cultural que se emplea como representación de la isla de Jeju.

Los acantilados fueron formados por los ríos de lava que tuvieron lugar antaño entre las montañas de Hallasan y su pendiente hasta el mar de Jungmun. Debido a ello, esos pilares rocosos están moldeados con formas hexagonales de varios tamaños, casi como si la misma lava los hubiera construido paso a paso.

La administración de este distrito los nombró en su día como Las Rocas de Jisatgae, pues este era el nombre original de la región. Con 20 metros de altura, estos acantilados son realmente populares entre los locales aunque no tanto a nivel nacional.

Gracias al golpeo de las olas, y toda la espuma marítima que dejan a su paso, en dichos acantilados podréis contemplar la majestuosidad de un mar indomable y capaz de hacer cambiar el estado de ánimo tanto de la gente como de los mismos pilares milenarios.

Ubicación

Dirección: Jungmun-dong, Seogwipo-si, Jeju-do, Corea del Sur (ver en Google Maps)

El pico de Seongsan Ilchulbong

El pico Seongsan Ilchulbong es, sin duda, uno de los parajes naturales más bonitos de la isla de Jeju. Al tener un pico en forma de corona, esta excursión suele ser muy concurrida hasta el punto en que en temporada alta, deberéis llamar previamente para ver cuál es la afluencia de gente.

También conocido como “el pico del amanecer”, Seongsan Ilchulbong fue formado hace unos 5.000 años después de que un volcán en plena erupción deformara su cima, dejándola como se encuentra hoy en día.

Aunque milenios atrás era una isla totalmente independiente, el paso de los años, junto con la bajada de las mareas, la acabó uniendo de manera natural con Jeju. Esto nos ha dejado todo un brazo de tierra y una elevación de 182 metros

Con un cráter boscoso, regenerado después de cientos de años sin sentir el tacto de la lava, este hueco volcánico disfruta de un diámetro de unos 600 metros, junto con una profundidad de 90, algo que no querréis comprobar personalmente.

Este majestuoso volcán de toba de 182 m de altura tiene el aspecto de un gran pastel. Su cráter boscoso adopta el semblante de cuenca con un diámetro de unos 600 m y una profundidad de 90 m.

En 2007, la UNESCO reconoció que el Seongsan Ilchulbong es, sin duda alguna, un Patrimonio Cultural de la Humanidad. Dicha organización ha nombrado también al Seongsan Ilchulbong como una de las nuevas siete maravillas del mundo en lo que se refiere a un contexto totalmente natural.

Horario

Todos los días de 8 a 17h

Ubicación

Dirección: 78 Seongsan-ri, Seongsan-eup, 특별자치도, Seogwipo-si, Jeju-do, Corea del Sur (ver en Google Maps)

La Gastronomía de Jeju

La Isla de Jeju es conocida, por encima de todo, por la calidad de sus naranjas. Esta fruta, si bien es muy común, suele ser de las más demandadas por el famoso zumo justo al levantarnos o para mantener una buena dieta en sustitución de una merienda pesada.

En Jeju no hay duda de que sus naranjas son las mejores, cosa que las hace la gran protagonista de muchas de las delicias que se pueden encontrar en este lugar. Desde zumos, granizados, postres especializados o acompañando otros platos interesantes.

Otro elemento clave y bastante famoso en Jeju es la calidad de su café. Este resulta ser sutil, pero poderoso en aroma y sabor, haciendo que muchos visitantes se lleven unas cuantas bolsas del mismo después de probarlo. Y como no, sus carnes, sopas y arroces son el punto de encuentro con sus otros hermanos asiáticos.

Una isla plagada de encantos

Entre parajes volcánicos, iglesias construidas a partir de leyendas y diseños únicos; montañas con picos y cráteres; playas hechas de rocas negras y quemadas. Aunque hay lugar también para la arena fina y penetrante; los acantilados, villas escondidas, naranjas a doquier…

Nadie pone en duda que la isla de Jeju es un lugar tan diferente como único, repleta de monumentos milenarios, estructuras naturales imposibles y un clima tropical que, para los que tengan miedo al calor, podría ser un handicap bastante importante.

No obstante, si conseguís superar todos los inconvenientes que creáis que os pueden afectar, seréis recibidos por un lugar que poco tiene que envidiar a otras superficies de similar naturaleza.

Por todo esto y más, visitar la isla de Jeju será una experiencia que nunca os vais a arrepentir de haber vivido. Con sus parajes de foto, comida local y un ambiente diferente pero agradable, no hay duda que encontraréis una Corea del Sur alternativa que agradeceréis haber encontrado.

Cómo llegar

La Isla de Jeju tiene su propio aeropuerto al que normalmente se puede llegar en vuelos con escalas. En su interior os recomendamos encarecidamente el alquiler de algún vehículo motorizado, ya que su sistema de transporte público puede resultar confuso para turistas.

Mapa con las ubicaciones destacadas de Jeju

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