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El Valle de la Luna o Ischigualasto

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Al noreste de Argentina se encuentra un destino que pareciera ser de otro mundo.

Este es el parque provincial de Ischigualasto, también llamado Valle de la Luna, en la provincia de San Juan.

Con ambiente desértico y formaciones rocosas como carta de presentación, esta visita augura mucha actividad al aire libre y una desconexión de la realidad urbana de muchos.

El significado del nombre del parque, “Ischigualasto”, es un tema bastante interesante. La palabra proviene del Diaguita, voz quechua que puede tener diversos significados. Por lo tanto, el nombre significa “lugar en donde no existe vida”, “lugar de la muerte” o “lugar donde se posa la luna”.

Más allá de su significado, los paisajes presentes en el parque combinan las planicies desérticas con cráteres y cumbres.

Precisamente por esto, visitarlo es como estar en el satélite de la Tierra. Además, podrás recorrer un Patrimonio Natural de la Humanidad.

¿Qué esperas para dar a un paseo en el valle de la Luna?

Formación y conservación

Con 63.000 hectáreas de extensión, el Valle de la Luna ha experimentado un proceso de formación de entre 40 y 45 millones de años.

Su paisaje representa el período Triásico en el que los reptiles empezaron a evolucionar; por ello, en esta zona encontrarás muchos fósiles de la prehistoria geológica. Asimismo, podrás apreciar vestigios de asentamientos humanos de hace más de 1.000 años atrás en las rocas talladas, ubicadas a lo largo del parque.

La explicación detrás del alucinante conjunto de formaciones rocosas es el desgaste eólico y fluvial que sufren constantemente.

Entonces, las geoformas desaparecen mientras otras se forman en un proceso de generación y derrumbamiento. Así se han constituido las formaciones de los parques Talampaya y Tarjados, Chañares, Ischichuca, Los rastros, Ischigualasto y Los colorados.

Estos efectos son comunes en todas las partes del mundo, pero ¿por qué en el Valle de la Luna se evidencian de esta manera?

La influencia del desarme del súper continente Pangea y el choque de las placas Sudaméricana y de Nazco formaron la Cordillera de los Andes. Esto, junto con la influencia de las corrientes de aire del océano Pacífico, genera este paisaje que asemeja a la desolación de la luna.

Por otra parte, esta zona del parque Ischigualasto se caracteriza por tener unas barracas de color rojo intenso producto de la erosión y la presencia de óxido de hierro. En consecuencia, los suelos son arcillosos con una baja presencia de vegetación. Incluso, esta manifestación geológica puede parecerse más al planeta rojo Marte que a la Luna en sí misma.

Este proceso de formación hace que su estudio sea realmente importante para comprender más acerca de la vida de la Tierra. Es así como en 1971 se declaró área de protección por parte del gobierno argentino. Posteriormente, en el año 2000 la zona fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

De hecho, al entrar al parque encontrarás el Centro de Interpretación del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan. Esta institución es la encargada de cuidar el patrimonio geológico del lugar. El lugar es de suma importancia para el propósito de conservación por el cual se creó el parque y ofrece información del parque a los visitantes.

De esta manera, se busca mantenerlos al tanto de cómo se formó el valle de la luna, sus características y su valor, así como las normas para acceder. Desde acá se te dará acceso al lugar en compañía de un guía.

Cerca del parque Ischigualasto se encuentra el parque nacional Talampaya, que también es producto de la formación antes mencionada. En la misma ruta encontrarás el cañón del Talampaya y el Valle de la Luna, así que puedes tener un día entero recorriendo dos maravillas naturales a la vez.

Visitar en Valle de la Luna argentino

Ubicación del Valle

Como llegar

Para visitar el parque Ischigualasto hay varias opciones de traslado a considerar.

Desde La Rioja

Sin duda la mejor opción, es una de las ciudades más cercanas al parque y desde la que parten algunos tours organizados.

Desde la Rioja debes tomar la ruta 38 y desviarte en Patquia. Desde que aquí puedes tomar la rutas 150, que se dirige al parque.

Desde San Juan capital

Una de las opciones es iniciar el viaje desde la capital de la provincia de San Juan. De ahí, debes viajar hacia las localidades de Patquia, el Paso del Agua Negra y La Serena por la ruta 510 para llegar al Valle de la Luna. El camino es bastante pintoresco y grato gracias a que tiene túneles, puentes y buenas vistas la vía de acceso más corta en cuanto a kilómetros.

Este camino conecta la zona de Valle Fértil con la entrada directa al parque Ischigualasto. El viaje está plagado de paisaje serrano e involucra la ruta provincial más larga de San Juan, por lo tanto, disfrutarás de laderas y sierras como un extra.

Recomendamos el traslado a San Juan en avión pues es uno de los puntos más cercanos al Valle de la Luna, en esta ciudad también encontraremos algunos tours organizados.

Desde el norte

Desde el norte, igualmente, puedes realizar distintos trayectos que conectan la ruta 40 desde La Quiaca y la ruta 9 desde San Salvador, Jujuy con la ruta 150.

Una opción adicional para llegar a la ruta 150 es la de tomar la ruta 64 desde Santiago del Estero. De esta manera, puedes aprovechar y conocer más al movilizarte al sur hacia las localidades Catamarca y La Rioja.

Desde Córdoba y Buenos Aires

Otra manera en la que puedes acceder al valle de la luna es a través desde Córdoba o Buenos Aires, al este de Argentina. En el primer caso, Córdoba, puedes tomar la ruta 38 para llegar a La Rioja y, luego, tomar la ruta 150 para llegar directamente al parque Ischigualasto.

En el segundo caso, Buenos Aires, ubica la ruta 7 y tómala para recorrer Buenos Aires, Córdoba y San Luis hasta iniciar la ruta 147. Esta te conectará con San Juan a través de las rutas 20 y, luego, 147 y 150. Este viaje es mucho más largo, pero recuerda que también estás más alejado del parque.

Debes tener en cuenta que moverte desde Buenos Aires o Córdoba son trayectos de larga duración, pudiendo tardar hasta 15 horas.

Desde el Sur

Si te encuentras en el sur, también hay opciones para llegar a tu destino final. Desde la ruta 40 y pasando por Río Negro, Mendoza y San Juan, podrás tomar la ruta 150 de conexión directa con el Valle de la Luna. La última opción del repertorio es la ruta 3 que te hará tomar las rutas 251, 22, 154, 35, 7, 147, 20, 510 y 150. Este es el camino con más conexiones que debes hacer.

Recomendación

Nuestra recomendación es que empieces tu excursión al Valle de la Luna desde La Rioja o desde San Juan. Allí podrás encontrar hospedaje para pasar una o dos noches, dependiendo la cantidad de días que quieras disfrutar del parque Ischigualasto.

De lo contrario, un viaje desde cualquier otro punto de Argentina de ida y de regreso, además del recorrido en el parque, te resultará bastante agotador.

Así también podrás escoger las horas más especiales para ingresar o movilizarte dentro del área protegida, pues los amaneceres, atardeceres y noches con la luz de la Luna prometen.

Para tener una visita fácil y cómoda recomendamos contratar un tour. Existen varias posibilidades, desde visitas de un día hasta estancias más largas que agregan otros lugares de interés, por ejemplo, el parque nacional el Leoncito.

Mejor época para visitar el Valle de la Luna

Durante los meses de noviembre a marzo se presentan las mayores precipitaciones del año como parte de la estación lluviosa.

Esto abarca el verano en el hemisferio de América del Sur. Asimismo, esta estación del año tiende ser a la más calurosa por lo que es preferible visitar el Valle de la Luna San Juan temprano en la mañana.

Considerando todo esto, te recomendamos planificar tu viaje para los meses de marzo de octubre, especialmente junio, julio y agosto, en el que las temperaturas son más frescas.

Asimismo, debes revisar el pronóstico del tiempo, pues si hay probabilidad de precipitaciones es mejor que visites el lugar otro día o que vayas preparado. Al ser un terreno de arcilla y arena, la lluvia enloda todo el lugar y te será difícil acceder a algunos lugares, así que siempre ten presente llevar botas adecuadas, abrigo e impermeable.

Que ver en Ischigualasto

El parque Ischigualasto y su Valle de la Luna se componen de más de cinco estaciones rocosas que, a su vez, son paradas fotográficas. Igualmente, hay circuitos que puedes realizar a determinadas horas del día para vivir otras experiencias.

Museo de Ciencias Naturales

Como ya se había mencionado, este museo es la primera parada de tu excursión al Valle de la Luna. Más allá de la información suministrada y la asignación de un guía (en caso de ir por libre), aquí podrás ver varias exhibiciones paleontológicas con fósiles y piezas encontradas en la zona. Incluso, la exhibición Titanes de Ischigualasto constituye la mayor muestra de dinosaurios de Sudamérica.

Cerro Morado

Una vez hayas ingresado al parque, el Cerro Morado robará tu mirada y tu atención por su altura y extensión. Lo mejor es que hay excursiones para llegar a su cumbre a 1.790 msnm y avistar a los famosos cóndores que viven en la Cordillera andina.

La manera más común de subir es en vehículo y acompañado de un guía del museo. No obstante, puedes hacer trekking o hacer el viaje en bicicleta. Estos suponen otro tipo de paquete que debes pagar en la entrada y una ruta alternativa en la que las paradas fotográficas son puntos que no debes pasar por alto.

Puedes consultar las tarifas de cada actividad en la web oficial.

Durante las 3 horas de duración del paseo podrás conocer gran cantidad de formaciones rocosas, incluso las que hacen de portada del parque Ischigualasto. El camino también está lleno de la mayor distribución de flora y fauna autóctona dentro del área protegida. En cambio, estas son casi inexistentes en el Valle de la Luna por los procesos de erosión.

Caminata por las formaciones rocosas

Los tours al Valle de la Luna o excursiones a pie cubren gran parte de las zonas del parque categorizadas. Estas son conocidas como El Gusano, Valle Pintado, Cancha de bochas, La Esfinge, El Submarino, El Hongo y las Barracas Coloradas. Estos curiosos nombres se deben a la forma y la coloración que tienen las rocas, que se asemejan a estas figuras mencionadas.

El Gusano

El Gusano es una formación alargada y segmentada con una línea bien definida en el medio. En contraste, el Valle pintado reúne montículos que varían de los naranjas, blancos, marrones y verdes.

Cancha de Bochas

Una de las áreas más peculiares es la de Cancha de Bochas, con piedras esféricas de superficie lisa como resultado del pulido del viento y la arena.

La Esfinge

A lo lejos, la Esfinge es notoria con un lomo y una cabeza cuadrada que semeja a un perfil e incluye rostro y orejas elevadas y triangulares.

El Submarino

Sin duda alguna, la formación más famosa es la de El Submarino, que casi siempre engalana las fotos del parque. Esta se compone de dos torres de piedras que reposan sobre formaciones rocosas de distinta altura dispuestas como una embarcación.

El Hongo

El Hongo se erige como una torre con una base con forma de montículo y una cabeza más bien cuadrangular.

Las Barracas Coloradas

Justo como fondo de la formación de El Hongo podrás apreciar las Barracas Coloradas, que suponen una gran y extensa montaña con líneas de erosión vertical. Gracias a estas últimas, cuando la luz del Sol incide en las rocas se hace un juego de luces y sombras ideal para sentarte a observar y tomar fotos.

Estas que mencionamos son solo algunos de los atractivos que podrás apreciar, pues hay más que te llamará la atención.

A que hora visitar Ischigualasto

El parque bien merece una visita de todo un día, y si te lo puedes permitir por tiempo y presupeusto, de varias jornadas.

Respecto a los momentos inolvidables al vivir esta experiencia al aire libre, las mejores horas son al amanecer y al anochecer.

En el primer momento, los colores del cielo engalanan al Valle de Luna. En el segundo momento, la oscuridad y el silencio te harán vivir un momento de desconexión total que parece de otro mundo.

¡Asegúrate de tener la cámara con el flash encendido y con suficiente batería!

Conclusión

La provincia de San Juan es una de las más ricas en cuanto a patrimonio histórico y natural e incluye al menos cinco atracciones distintas.

Estas puedes visitarlas en las cercanías del parque Ischigualasto, a solo unos kilómetros de distancia, o en las interconexiones que tienen las rutas.

Visitar el Valle de la Luna de Argentina es una experiencia inolvidable que fusiona la aventura e increibles vistas con interés histórico y geológico.

¡Viaja a una época prehistórica y a otro lugar fuera de este mundo en el Valle de la Luna! ¡Una aventura con dinosaurios y rocas que parecen espaciales te esperan!

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