Algunas funcionalidades de esta web requieren de JavaScript para su correcto funcionamiento.

Visitar Gjirokastra y su histórico castillo

visitar-gjirokastra.jpg

Albania es uno de los países de Europa aún por destapar a nivel turístico. Aún así, en los últimos años viajar a Albania se ha popularizado. El bonito país le da cada día la bienvenida a viajeros emocionados por haber descubierto una auténtica joya secreta entre los mares Jónico y Adriático.

Tal vez, al pensar en Albania te viene a la mente: la Riviera albanesa del mar Jónico. No obstante, este pequeño país de la península balcánica es más que costas afrodisíacas casi vírgenes.

¿Sabías que la ciudad albanesa de Gjirokastra está rodeada por 1.500 metros de túneles subterráneos creados durante la dictadura comunista?

El distrito albanés de Gjirokastra se encuentra al sur del país a unas 3 horas y 30 minutos en automóvil de Tirana, la capital, en el valle del río Drinos. A pocos kilómetros de la frontera griega y cerca de Gjirokastër también puedes visitar la ciudad de Saranda, otra de las paradas obligadas.

Si deseas conocer un destino intrigante y controvertido hacer turismo en Gjirokastra será un planazo para ti. El destino aún conserva muy bien referencias a todas las etapas de su interesante historia. Esto no es una exageración. En 2005 el lugar fue declarado por la UNESCO como “Ciudad-museo de Gjirokastra, Patrimonio de la Humanidad".

Actualmente, la ciudad está consolidada como un testimonio bien conservado del pueblo otomano, cuya influencia cultural se mantuvo durante casi cinco siglos, construido por propietarios terratenientes.

La Hospitalidad albanesa

A pesar de ser un país bastante convulsionado históricamente sus habitantes son muy hospitalarios con los turistas. Esto es gracias a un código de leyes llamado “Kanun” del siglo XV que establece que el honor y la hospitalidad forman parte de cómo deben comportarse los ciudadanos. Un legado muy bonito y curioso ¿cierto?

¿Qué hace interesante a Gjirokastra?

Empecemos por el hecho de que Gjirokastra está edificada en torno a una ciudadela en lo alto de la montaña. Por otra parte, el destino cuenta con una arquitectura turca caracterizada por icónicas viviendas tipo torres. Estas casas son denominadas en turco kullë (“torre”) que parecen pequeños castillos. Estas pertenecían a personas adineradas.

Todas las residencias tienen un diseño básico común. Este incluye una planta baja, un primer piso que tradicionalmente se utilizaba para vivir en invierno y una planta superior con balcones hechos de madera para el verano. Sus tejados son de pizarra y están construidos en piedra, al igual que sus calles hechas con adoquines. Por eso, a Gjirokastra también se le conoce como la “Ciudad de las Piedras”.

Otro dato que debes saber acerca de esta legendaria localidad es que ha sido la cuna de personalidades emblemáticas. Estas incluyen al líder comunista Enver Hoxha y al escritor albanés Ismail Kadare, candidato a un Premio Nobel y galardonado con el Premio Príncipe de Asturias.

Que ver en Gjirokastra

Este pueblo se puede visitar por libre sin ningún problema. Encontraremos alojamiento facilmente y será un lugar ideal para pasar algunos días. Sin embargo, si vas con el tiempo justo, te puede itneresar el tour siguiente. Este combina la visita a Gjirokastra con el Castillo Lekuresi, ubicado en Sarandë, a poco más de una hora en coche desde Gjirokastra. El tour dispone de guía de habla española.

Mapa de los lugares que debes visitar

Bazar de Gjirokastra

Además de la preciosa arquitectura generalizda en todo el pueblo, el ránking de lo que ver Gjirokastra incluye un antiguo bazar en el que puedes comprar artesanías y recuerdos típicos de la región. Cerca del bazar de Gjirokastra puedes admirar una antigua mezquita construida en 1557 y dos iglesias del siglo XVIII. Al alrededor de este céntrico punto también encontraremos el oblísco de Gjirokastër, un lugar perfecto para contemplar unas magnificas vistas de la ciudad.

Castillo medieval y vestigios de un pasado comunista

La pequeña ciudad posee una cultura milenaria que te dejará con ganas de más. Gjirokastra cuenta con herencia musulmana, unas imponentes fortalezas contra civilizaciones invasoras y las memorias de la férrea dictadura comunista de casi 40 años de Enver Hoxha.

Vamos a remontarnos al siglo XII cuando la ciudad de Gjirokastra fue fundada. La estratégica colina ha estado ocupada por fortificaciones de defensa desde que ciertas familias adineradas construyeron el castillo de Gjirokastra. De esta manera, los propietarios buscan sentirse seguros y protegerse de la guerra y las invasiones. Para acceder al lugar, debemos subir por la Rruga e Kalasë o calle del Castillo.

El castillo es uno de los de la zona de los Balcanes que ofrece las vistas más asombrosas del valle del río Drinos. A sus alrededores, sobresalen murallas, cinco torres, fuentes, la torre del Reloj y una iglesia. Durante su historia, el ala norte del castillo incluso fue convertida en cárcel y también fue la prisión para disidentes políticos durante el régimen comunista de Hoxha.

Museo de Armamento

Por otra parte, en el interior del castillo hay más que ver: el Museo Nacional de Armamento. Este cuenta con varias salas repletas de artillería militar coleccionada desde la prehistoria hasta la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, podrás visualiza varios recuerdos de la resistencia comunista contra la ocupación alemana.

Curiosamente, en una esquina de la fortaleza se puede observar un avión de la Fuerza Aérea estadounidense. Este fue derribado por los albaneses en 1957 durante la Guerra Fría y sirvió para conmemorar la lucha del comunismo contra el capitalismo occidental.

Casa Zekate

Dirigiéndonos hacia la parte alta de Gjirokastra, nos encontramos con la famosa Casa Zekate. Este es un palacete construido entre 1810-1812 como un regalo de Ali Pasha para su mano derecha, la familia Zeko.

La construcción es una extraordinaria obra de arte al estilo otomano. En el recorrido de sus dos majestuosos niveles descubrimos tesoros elegantes como sus chimeneas, vidrieras y techos elaborados con madera tallada. Por ello, la propiedad se ha convertido en un patrimonio familiar y actualmente sigue perteneciendo al linaje Zeko.

Los Túneles antibombardeos subterráneos

El dictador Enver Hoxha estaba completamente preocupado ante una invasión militar de las potencias occidentales e incluso de la URSS durante los años de la Guerra Fría. Por tal motivo, construyó un túnel antibombardeos de 1.500 metros bajo el castillo de Gjirokastra. La estructura está habilitada para ser recorrida y es conocida como el túnel de la Guerra Fría.

Asimismo, te impresionará saber que este actractivo turístico es una segunda ciudad escondida repleta de pasillos y habitaciones, las cuales atraviesan casi todo el casco histórico.

La obsesión de Hoxha, no obstante, no se detuvo ahí; también se calcula que construyó una red de más de 700.000 búnkeres bajo tierra en todo el país. La mayoría de ellos están ubicados estratégicamente y convergen con la red de túneles antibombas y galerías subterráneas interconectadas. De hecho, hasta hace un poco menos de 10 años se seguían encontrando depósitos de armas químicas y armerias.

Museos

Aparte del museo de las armas en el castillo comentado anteriormente hay un par de museos más que te pueden intersar. Estos son el museo Etnográfico y el museo de historia (casa Skenduli). Dos complementos ideales para saciar tu apetito de conocimiento sobre la ciudad!

Por todo esto y más, te invitamos a descubrir todo lo que Gjirokastra ofrece a sus visitantes, una espectacular atracción de turismo en los Balcanes ¡No te arrepentirás!